Desparpajo
Montero Glez (Madrid, 1965), autor de tres novelas (las anteriores son Sed de champán, 1999, y Cuando la noche obliga, 2003), es uno de esos extraños novelistas que no deja indiferente a nadie: a los defensores de la obra bien hecha y la escritura mesurada les irritarán, si bien les podrán sugestionar, las elipses estructurales del relato y la falta de pudor de su lenguaje; a los políticamente correctos les sorprenderán el entramado social que retrata y la forma desenvuelta con que actúan y hablan quienes lo representan; a los valedores de la novedad y la diferencia, en fin, les apasionará su firme desinhibición en los contenidos, en el uso de tabúes y en su creativo desparpajo verbal. ¿Es







