Una fábula ética y necesaria
Las novelas publicadas hasta el momento por Belén Gopegui se sitúan en dos tendencias muy diferentes. Las dos primeras, La escala de los mapas (1992) y Tocarnos la cara (1995), apoyadas en un discurso abstracto, especulativo e intelectual, trataban de encontrar una razón coherente a la existencia desde la perspectiva interior del personaje. Las otras dos, La conquista del aire (1998) y ésta que comentamos, pueden calificarse de realistas y sociales, lo cual significa un cambio radical en el modo de concebir la novela, en el punto de vista narrativo y, sobre todo, en los principios que definen la función de la literatura. Dicho de otra forma, ha cambiado el enfoque originario de la dialéctica. Ya no se trata, en






