Gilgamesh y la guerra de los mundos
Escribo esto bastante tiempo antes de que ustedes puedan leerlo. Entramos, según se afirma constantemente desde los medios escritos y audiovisuales, en una semana «crucial», «decisiva». Las palabras se gastan: desde el pasado otoño, cuando los Estados Unidos comenzaron a desplegar su perentoria máquina de guerra en Oriente Próximo, casi no ha habido semana que no lo fuera. Ahora, con un nuevo Armagedón (Apocalipsis, 16:16) a la vuelta de la esquina (tal vez cuando estén leyendo esto), necesitaríamos otros términos más precisos y urgentes. Los intereses geoestratégicos solos no bastan para explicar ninguna guerra. También cuenta la hubris, algo mucho más personal y tan antiguo como ellos. A los pocos días del 11 de septiembre, cuando el mundo todavía no






