Borges, Hitler: el laberinto de las runas
Jaime Alazraki apuntó hace tiempo que «escribir o citar a Borges es un hábito intelectual de nuestro tiempo». ¿Es posible eludir al autor de la Historia universal de la infamia (1935) cuando se aborda el estudio de la Shoah? Alazraki afirma que Borges «reabsorbe lo más memorable de la cultura de Occidente». «Deutsches Requiem» es uno de los relatos que integran El Aleph (1949) y, en gran medida, corrobora ese juicio. Narra las últimas horas de Otto Dietrich zur Linde, subdirector del campo de concentración de Tarnowitz.









