Hoy los hombres vietnamitas no se diferencian demasiado de los europeos en sus cortes de pelo. La mayoría de ellos, en número mayor que en Occidente, los prefiere cortos y tradicionales. Sólo raramente, por ejemplo en las discotecas, se ven algunos que desafían la norma y lucen peinados de tupé alto, tipo años cincuenta, sujetos con amplias dosis de brillantina al estilo greaser. Las melenas largas son prácticamente desconocidas entre los hombres y sólo las lucen las mujeres, eso sí, con gran profusión. Pero no siempre fue así en el pasado. Y hay ahí una historia interesante.
La invasión colonial de Asia por las potencias europeas sólo empezó en serio a mediados del XIX. Con la excepción del Raj británico en India, que marcó la pauta para el futuro, los europeos no habían tratado anteriormente de convertir en ocupación administrativa y política su presencia en distintos lugares del Sudeste asiático y en China, y se habían limitado a exigir de los poderes locales la apertura de sus países al comercio y libertad de movimientos para los misioneros cristianos.