Trampas para estrellas es un libro extraño y ensimismado sobre la experiencia del viaje y la aventura en un mundo donde la sorpresa y la autenticidad han sido proscritas por la previsión, y en el que lo épico ha quedado reducido a un espejismo urdido por los medios de comunicación y las campañas de imagen. Esta temática, cuya incidencia crítica en nuestro mundo actual es palmaria, discurre sin embargo por el cauce de un relato que oscila, tal vez con excesiva confusión, entre la fantasía futurista (o quizás ucrónica) y la utopía negativa. Para dar testimonio de ese mundo, el narrador acota un espacio concreto, el Instituto Superior de Alta Exploración, en el que se prepara exhaustivamente a los futuros
Desde La región más transparente (1958), una de las constantes más características de la narrativa de Carlos Fuentes ha sido la tendencia a crear mundos narrativos de compleja geometría. En ellos la presencia de una pluralidad de voces y la superposición de tiempos crean un entramado con el que se aspira a indagar en la compleja dialéctica existente entre historia colectiva e individuo, entre la dimensión política del ser humano y sus miserias personales. Ahora bien, esta exploración, cuyos presupuestos éticos se remontan a la gran novela del siglo XIX, pero que discurre filtrada por los hallazgos expresivos del siglo XX, constituye el eje de una línea narrativa que, sin duda, es la más conocida del autor mexicano, pero no
Desde la publicación de Beatus Ille (1986) la obra narrativa de Muñoz Molina ha despertado una notable atención crítica que, además, ha ido acompañada por el éxito de ventas. El caso de El jinete polaco (tal vez su novela más ambiciosa y lograda hasta la fecha) es el mejor exponente de esa rara y feliz unanimidad. Sin embargo, a partir de Ardor guerrero y Plenilunio, en la trayectoria de Muñoz Molina se vienen repitiendo ciertas tendencias que empañan la casi inobjetable calidad de su producción precedente, si bien ello no ha afectado en absoluto a su incidencia tanto en el medio crítico como en el del público lector. En mi opinión, ese cambio tiene su origen en la excesiva transparencia
No es frecuente encontrar novelistas que, además de mantener en cada título las pautas esenciales de su universo personal, demuestren la honestidad y el talento suficientes para emprender el camino de la depuración y la síntesis. En la segunda novela de Antonio Orejudo se advierte esa voluntad de conseguir la absoluta necesidad de cada página y resorte narrativo, manteniendo las señas de identidad que hacían de su anterior título, Fabulosas narraciones por historias (Lengua de Trapo, 1996), una singular e interesantísima opera prima, pero resolviendo a la vez cierta tendencia a una escritura torrencial que dañaba, a veces, la composición global del relato. Según ha declarado el propio autor, la idea central de Ventajas de viajar en tren es deudora
Isaac Montero es uno de los pocos autores españoles actuales que continúa planificando series o ciclos narrativos compuestos por varios títulos. Junto al más conocido de esos ciclos –la tetralogía de los Documentos secretos– existe otro que se inicia en 1995 con Estados de ánimo, y al que se incorporan El sueño de Móstoles y esta última novela. El nombre de la serie, «Estampas de interior», indica ya la naturaleza eminentemente íntima de los conflictos que aborda la novela, a la vez que sugiere cierto sosiego de la peripecia externa, en favor de un mayor desarrollo de la indagación psicológica (muy minuciosa, por cierto) y moral de los personajes. Todo ello parece distanciar la obra que nos ocupa de la
No hay nada de reprobable en que se vendan muchos ejemplares del mismo libro. Eso sí, es triste que, como regla general (que admite gozosas excepciones), los libros más vendidos tengan poca o ninguna altura estética, pero esa circunstancia, que no es nueva en absoluto, no debería conducir al ceñudo anatema y a la pérdida de compostura crítica. Ocurre, sin embargo, que, por diversas circunstancias cuya reseña sería demasiado prolija, en la actualidad existe una notable tentación mixtificadora, consistente en presentar la novela exitosa de turno bajo el estandarte de la buena o la mejor literatura. Como es bien sabido, esta dolorosa confusión no es sólo el resultado de una campaña publicitaria orquestada a fin de halagar al lector habitual
Cuando se carece de la conveniente originalidad y de la suficiente ambición artística, la novela –llamémosla así para entendernos– de corte social o crítico puede alcanzar cotas de perfección directamente proporcionales a su capacidad para convocar al tedio. Esto sucede cuando el novelista decide convertir el relato en fehaciente demostración de sus nítidas percepciones acerca de la naturaleza y leyes de la realidad. El resultado se asemeja –con todo lo que pueda tener de brillante y todo lo que tiene de trivial– a la comprobación de un teorema previo, pero dista mucho de ofrecer el sentido transformador que emana de la literatura cuando se ejerce de la manera que le es natural: como poderoso instrumento de conocimiento. Lo que el







Recordamos a nuestros suscriptores que, con ocasión del regreso al papel de Revista de Libros, el día 10 de diciembre, a las 19.00h., en la Fundación Ramón Areces, la escritora Elvira Navarro, el periodista cultural Jesús García Calero y el filósofo Javier Moscoso dialogarán sobre cómo se transforman los géneros literarios y cambian los lectores; sobre cómo, en nuestros tiempos, las ficciones conviven con realidades, ya sea en la historia o en la literatura, o cómo el formato, ya sea digital o material, determina nuestra relación con los libros y sus críticos.
El mundo del libro, ese maravilloso invento que nos acompaña desde hace milenios, sufre en la actualidad transformaciones en su diseño, en su público y en sus propósitos. Así que, mientras aprendemos a leer en diagonal en los formatos digitales, seguimos pasando páginas, cuestionando premios y jurados, formando comunidades y asociaciones, y anunciando una y otra vez la muerte del papel que, afortunadamente, nunca llega a producirse.
Elvira Navarro es escritora de fama internacional. Su última obra publicada es La sangre está cayendo al patio.
Jesús García Calero es periodista, director de ABC Cultural.
Javier Moscoso, profesor de investigación del CSIC, es director de Revista de Libros.
Con objeto de fomentar y poner en valor la escritura y la lectura crítica entre jóvenes talentos, y con la colaboración de la Fundació Banc Sabadell, Revista de Libros convoca el premio «Nuevas voces» destinado a reconocer reseñas y breves ensayos publicados en nuestras páginas. El premio, de carácter anual, tendrá una dotación económica de 1.000 euros, que se entregarán en un acto institucional en octubre de este año.