En un ladrillo
No sé si Joe Biden sabrá bailar el chotis, tampoco sé si alguien se acuerda ya de él, del chotis quiero decir, porque, aunque se dice que es el baile típico madrileño, yo no he visto bailar ninguno en las discotecas, que es donde bailan los que hoy saben bailar. El chotis, también conocido como la polka escocesa (Schottische Polka), llegó a Madrid allá por 1850 y no duró mucho más de medio siglo. Para mi generación, la de los boomers de la posguerra civil, era ya una reliquia. La gracia del chotis consistía que el hombre lo bailaba en un ladrillo, es decir, no se movía mientras su pareja giraba en torno a él. Y aquí es donde entra el nuevo presidente estadounidense, en lo del ladrillo, porque Biden va a necesitar mucho esmero para no salirse de donde lo han colocado los electores y que no es precisamente donde él se había ubicado en su campaña electoral.






