
La tragedia de un demócrata
Manuel Azaña dejó constancia en su diario del horror y desesperación que le embargaron en esos momentos. Incluso pasó por su cabeza la idea de dimitir de la presidencia de la República en aquella agobiante noche madrileña de agosto de 1936. El día anterior, el sábado 22 de agosto, Melquiades Álvarez González-Posada, exdiputado y jefe del Partido Liberal Demócrata, había sido asesinado en la Cárcel Modelo de Madrid







