Fun, fun, fun
El sencillo acto de apertura del BAMcinemaFest 2017, un estupendo certamen de cine independiente norteamericano que organiza cada año la Brooklyn Academy of Music, se celebró en el Harvey Theater hace ahora dos semanas. Antes de la proyección de Gemini, elíptica reflexión sobre Hollywood disfrazada de thriller cómico firmada por Aaron Katz, se dijeron unas palabras desde el estrado ante un graderío abarrotado por la fauna habitual en este tipo de circunstancias: hipsters de penúltima generación y veteranos neoyorquinos de armas tomar. Tras unas breves palabras introductorias, se dirigió al público un representante del diario conservador The Wall Street Journal, quien, con el humor característico de los norteamericanos en estas ocasiones, hizo un discurso breve e ingenioso en el que decía enorgullecerse de que su empresa financiase ?al menos en gran medida? el festival. Pero lo más revelador para quien esto escribe fue la tibieza de los aplausos, que apenas se hicieron oír en el hermoso teatro abandonado en 1968 y recuperado veinte años más tarde.












