La pregunta del millón de euros
La semana pasada, al cabo de infructuosas excursiones telefónicas, presenciales y hasta semánticas, nos preguntábamos «¿Qué hay que hacer para escapar del punto fijo administrativo?». Español, hemos de añadir. Esta es, adaptando una familiar expresión estadounidense al ámbito monetario del euro, la pregunta del millón de euros («the million-dollar question»), es decir, una pregunta muy importante, de difícil respuesta o ambas cosas a la vez. En nuestro caso, el de las administraciones públicas españolas, es también una pregunta que no tendrá respuesta adecuada sin implicar al resto de las dimensiones sociales: la parental, la educativa, la referente a la ciudadanía, la laboral, la empresarial… Vamos, que la pregunta es una entre muchas, todas ellas firmemente asentadas en la categoría «pregunta








