
Cocretas, verdugas, testigas, michelines, y otras curiosidades sobre el uso y la historia de las palabras
Hablar un idioma tiene algo que ver con la interpretación de una partitura. El intérprete ejecuta la partitura tratando de ajustarse a la composición, o no, como sucedía con el pianista Glenn Gould. Y los aficionados a la música saben que una misma sonata es interpretada de manera diferente por cada intérprete, aunque aparentemente suene igual.
En el idioma hay también modelos. La palabra modelo significa aquí una disposición u organización dada de sonidos, palabras y frases. Un idioma es un conjunto de modelos. Los modelos pueden ser gramaticales –que, en sentido estricto, constituyen la sintaxis– y léxicos, constituidos por la forma de las palabras del idioma. Los hablantes, como los intérpretes, ejecutan la partitura de acuerdo con esos modelos.










