Celtiberia
Triunfo (el nombre engañaba, como tantas cosas durante el franquismo) era una revista que nutría de material didáctico y de argumentos dialécticos a los elementos progresistas que en aquellas horas tardofranquistas no acaban de ver la desaparición de un régimen tan opresivo como definitivamente plomizo. Un régimen de color ala de mosca, como alguien lo ha definido, que terminaba contagiando su opacidad incluso a sus opositores, envueltos muchas veces en discusiones bizantinas sobre cómo sobrellevarlo. Triunfo, que había sido revista de cine antes de su renacimiento político-cultural, contaba entre sus colaboradores con gente que iba a contracorriente del dogma izquierdista; así, Vázquez Montalbán y sus heterónimos, y sobre todo Luis Carandell, quien en Triunfo mantenía una sección divertidísima llamada Celtiberia






