Ensayos RdL
Memoria que inspira y transpira
Para empezar, geografía de las calles de Francisco González Ledesma. El barrio del Poble Sec limita al sur con el Paralelo, avenida que fue en su día Broadway barcelonés, emporio del ocio proletario: olor a puerto y ardor venéreo del Barrio Chino.Tiene el Poble Sec al norte la montaña de Montjuïc, con el castillo desde donde Espartero bombardeó Barcelona y donde fusilaron a Companys. Calles con nombres de navegante, como Magallanes, o Elkano; o de poeta (Cabanyes), donde nació Serrat; gente «que sua i penca i va al fútbol cada diumenge»; pisos que no superan los sesenta metros cuadrados. Habitados hoy por chinos y sudamericanos, cobijaron a la clase obrera que perforó el Metro y levantó la Exposición del 29.
Durmientes
Si la narrativa actual ofrece muchos ejemplos de realismo en los que predomina la acción, la lógica en el comportamiento de los personajes y el azar (algo tan real) para resolver los conflictos, a veces echamos en falta que el narrador preste atención a sensaciones más profundas, a mecanismos que articulan emociones que todo el mundo experimenta pero que son difíciles de mostrar en un relato. Narrar lo invisible que nos sucede cada día es un buen camino para interesar al lector, pues en el inconsciente de cada lector hay un secreto deseo de volver a encontrar los sortilegios felices que pueblan los cuentos de hadas. La escritora japonesa Banana Yoshimoto lo sabe y por eso escribió estos tres relatos
El blog de Arcadi Espada
Arcadi Espada, de cuyo blog (http://www.arcadi.espasa.com/) me confieso lector puntual y devoto, ha publicado ese peculiar diario correspondiente a 2004 en forma de libro. Su lectura facilita un repaso bastante pormenorizado de las numerosas e importantes cosas que nos sucedieron en ese año crucial, lo que no es pequeño servicio vista la importancia que esos doce meses han tenido y seguramente seguirán teniendo en nuestra historia inmediata.Ver los acontecimientos que cada día nos sobresaltan enlazados de una forma que llega a parecer casi lógica (pues ya son en cierta manera inmodificables) supone una invitación muy fuerte a la búsqueda de sentido, a algo que, finalmente, suele escapar: la edición en forma de libro de unos textos escritos al riguroso ritmo
Ángeles fieramente humanos
El texto de la última e inspirada novela de Nooteboom coquetea con el del Génesis reescrito en El paraíso perdido de John Milton en la medida en que juega con un Adán –Erik Zondag, un crítico literario en horas bajas– y una Eva –la joven Alma– expulsados del infierno contemporáneo hacia el desbaratado, desmitificado paraíso de Australia: «El mundo se extendía frente a ellos / para escoger su mansión de reposo, / mientras la Providencia era su guía. / Cogidos de la mano / a través del Edén, / emprenden su solitario camino», rezan los versos miltonianos que Nooteboom anota en el epígrafe final, acompañados si acaso por una idea confusa de los ángeles, los de Giotto, los de la