Ensayos RdL
La novela de los literatos
Las seiscientas páginas de caja ancha y letra menuda por las que se extiende la primera novela del joven Juan Manuel de Prada indican una ambición que contrasta con las escuetas dimensiones de los relatos de tantos autores recientes de parecida edad que llegan a dar la medida de un libro porque el editor se socorre con gorda tipografía. La dimensión material de una obra no asegura calidad, pero sí deseo de hacer las cosas bien, con empeño, mérito y seriedad. Todo ello está patente en Las máscaras del héroe hasta el pleonasmo, de modo que en la virtud lleva también el pecado, al grado de que pocos libros habrá en los que los muchos aspectos dignos de elogio se
Obsesiones de un narrador
El desorden de tu nombre ya marcó en 1988 un hito clave en la trayectoria narrativa de Juan José Millás (Valencia, 1946) porque, a través de la aventura vital de los personajes, condensaba los logros del mundo anteriormente imaginado por el autor y permitía rastrear gran parte de los especiales y fascinantes elementos que, poco a poco, lo habían ido modelando. En la actualidad, esta sexta novela de Millás vuelve de nuevo a tomar fuerza encabezando la Trilogía de la soledad; trilogía que se complementa con otras dos obras igualmente exitosas y repletas de enjundia como son La soledad era esto y Volver a casa. Todo un mundo, obsesionante, por el que afloran, torrenciales, problemáticas de gran calado que, además,
Kafka: El final de las Leyendas
La manera de ver a Kafka se ha vuelto más libre, más serena. Se acabaron los tiempos en los que sus textos servían de combustible a una fría discusión de métodos científicoliteraria, los tiempos en los que legiones enteras de exégetas auscultaban y manoseaban los textos de Kafka como si estuvieran en la escuela, buscando la forma decisiva por dónde agarrarlos. Kafka se ha naturalizado: un vecino, un conciudadano de la modernidad. Nuevas generaciones de lectores lo acogen como a un pariente mayor, el cómic de Robert Crumbs Kafka for Beginners goza de gran aceptación, y si se asiste hoy en día a una lectura pública de los textos de Kafka se perciben en ocasiones aplausos espontáneos. Aplausos para un