Ana Castillo

Tan lejos de Dios

Ana Castillo

Muchnik, Barcelona, 1996

Trad. de Flavia Company

304 págs.

La literatura denominada «chicana» –y Tan lejos de Dios de Ana Castillo reivindica con orgullo esa denominación– nos coloca ante una paradoja dolorosa. Rozamos aquí una materia mítica que inflamó –«inspiró» sería una palabra demasiado débil– a Artaud y a los surrealistas; no anda muy lejos el salvajismo, que es una de las fuentes de las vanguardias artísticas en el siglo XX , detrás de Picasso, Bataille, Leiris, Burroughs. O, más cerca, de Diego Rivera, Juan Rulfo o Gabriel García Márquez (ejemplos, como se ve, dispares, y no todos esteticistas).

¿Por qué entonces una obra por la que desfilan los mitos chicanos de la Llorona, o Cihuacoatl, de Tsichtinako, de Aztlan y la Virgen de Guadalupe, de los santeros, es tan modosita y tan formal? (Sería más justo para con Ana Castillo preguntar: ¿por qué el conjunto de la literatura chicana actual es tan dócil, tan inofensivo? Y digo actual, porque existió en los años sesenta otra escritura chicana mucho más ambiciosa, más exigente, como la del Tomás Rivera de Y no se lo tragó la tierra, o la de César Chávez, quienes, por cierto, no recurren al cómodo expediente de presentar los mitos por su nombre).

¿Cómo, es decir, de qué manera, cree el autor –o el narrador incluso– en sus mitos, si puede aceptar que la forma de su obra sea tan doméstica, tan poco exigente? Acercando el oído a la atractiva promesa del realismo mágico, en su tardía versión chicana (es decir, estadounidense) se oye el tenue susurro de falsedad que también a veces dejan oír las pinturas y esculturas de Botero: «Esto es fuerte, vais a tener emociones irrepetibles, pero no temáis que os haga daño; está pensado para estómagos occidentales.»

Cierto uso de lo oro-vocal, ciertos elementos formales en la novela (los títulos de los capítulos, por ejemplo, al estilo de los de la novela de los siglos XVII y XVIII ) son una tentación y una promesa para el lector que llega a ella. Otro ejemplo, el narrador: podría perfectamente aceptarse que la Llorona y Tsichtinako estuvieran mezclados con la carne sin hormonas o la agricultura biológica, como lo están en el discurso del narrador de Tan lejos de Dios. Con esa premisa, ha de prepararse uno para un comentario burlón, desde los mitos mejicanos, a la agricultura biológica y a otras obsesiones eurocéntricas recientes (que buena falta les hace). Pero lo terrible, es que no es así: en el último capítulo queda clara la triste verdad. Y ni siquiera éste constituye una inversión total; simplemente la sospecha incómoda del lector se confirma. El resultado no es sólo una traición a la fuerza de los mitos chicanos, sino la negación de la supuesta fuerza política de la novela.

En unas pocas líneas no es posible ni siquiera empezar a contestar lo que preguntaba el primer párrafo de esta reseña (¿por qué es como es la literatura chicana de hoy?). La respuesta seguramente nos llevaría lejos del ámbito literario, en dirección a la sociología de la cultura y de las instituciones académicas. Las interferencias de lo histórico y de lo sociológico no son idóneas para la apreciación estética de un lector, pero a veces es tan difícil esquivarlas…

Ficha técnica

2 '
0

Compartir

También de interés.

Recordamos a nuestros suscriptores que, con ocasión del regreso al papel de Revista de Libros, el día 10 de diciembre, a las 19.00h., en la Fundación Ramón Areces, la escritora Elvira Navarro, el periodista cultural Jesús García Calero y el filósofo Javier Moscoso dialogarán sobre cómo se transforman los géneros literarios y cambian los lectores; sobre cómo, en nuestros tiempos, las ficciones conviven con realidades, ya sea en la historia o en la literatura, o cómo el formato, ya sea digital o material, determina nuestra relación con los libros y sus críticos.

El mundo del libro, ese maravilloso invento que nos acompaña desde hace milenios, sufre en la actualidad transformaciones en su diseño, en su público y en sus propósitos. Así que, mientras aprendemos a leer en diagonal en los formatos digitales, seguimos pasando páginas, cuestionando premios y jurados, formando comunidades y asociaciones, y anunciando una y otra vez la muerte del papel que, afortunadamente, nunca llega a producirse.

Elvira Navarro es escritora de fama internacional. Su última obra publicada es La sangre está cayendo al patio.

Jesús García Calero es periodista, director de ABC Cultural.

Javier Moscoso, profesor de investigación del CSIC, es director de Revista de Libros.

Premio a la mejor contribución, reseña o ensayo, para menores de 35 años.

Con objeto de fomentar y poner en valor la escritura y la lectura crítica entre jóvenes talentos, y con la colaboración de la Fundació Banc Sabadell, Revista de Libros convoca el premio «Nuevas voces» destinado a reconocer reseñas y breves ensayos publicados en nuestras páginas. El premio, de carácter anual, tendrá una dotación económica de 1.000 euros, que se entregarán en un acto institucional en octubre de este año.