Ensayos RdL
La inercia de la angustia fría
Baudelaire enseñó que el poeta podía hacerlo todo por sí mismo, sin guías ni intermediarios. Y, como muy bien vio Alberto Savinio, con esta enseñanza Baudelaire mandó a paseo a Apolo, las musas se resecaron y disolvieron su coro, la corte del Parnaso se fue a la quiebra. Todavía hoy en día hay quien se resiste a aceptar que la poesía universal ha pasado de las manos de Dios a las del hombre. Me viene ahora a la memoria la historia del origen del título de un libro de poemas, cuya reciente lectura me ha dejado literalmente fascinado: Ciudad del hombre: Nueva York. El título de este libro se le ocurrió a su autor, a José María Fonollosa, un día
Amy Tan
La veintena de años que separan el primer éxito editorial de una escritora chinoamericana, La mujer guerrera (Maxine Hong Kingston, 1976) y la última novela de Amy Tam, Los cien sentidos secretos, son palpables en cómo abordan las dos autoras el tema de la integración de la minoría china en una cultura extranjera. Si Kingston revelaba la pobreza de los barrios chinos en California, el racismo endémico, los traumas de aculturización en un ambiente hostil, y su propio intento de alterar las jerarquías sexistas, la también californiana Amy Tan ha creado a una protagonista absolutamente «multicultural» (su padre chino, su madre americana, su padrastro italoamericano y su marido, mitad hawaiano-chino, mitad anglosajón, son parte del melting pot al que ellos
Los laberintos de Perucho
Una muy amplia compilación de los escritos imaginativos cortos de Juan Perucho ha sido recogida bajo el título Fabulaciones. El término estampado al frente del libro, con el que el propio Perucho se refiere a cierta clase de textos suyos (según informa Carlos Pujol, responsable de la edición), resulta afortunado, en su sugestiva imprecisión, para nombrar el conjunto de piezas ahora reunidas porque apunta a dos grandes condiciones de la mayor parte de la escritura del autor catalán: gusto por la narración y predominio de lo imaginativo. Las obras recopiladas, sin embargo, ofrecen una mayor variedad que la que supondría una aplicación estricta de esa etiqueta, por lo que el volumen también podría haber adoptado otros rótulos como narraciones, textos
Entre la acción y la reflexión
Es realmente sorprendente que este libro haya tenido que esperar más de cuarenta años para ser traducido. Máxime cuando el resto de la obra de Hannah Arendt ha sido vertida al castellano prácticamente al completo. Es verdad que éste es un libro complejo y en cierta medida fragmentario. También que, políticamente hablando, se trata de un libro extraño pues su objetivo declarado no es prescribir qué debemos pensar o qué verdades hemos de sostener, sino uno más modesto y difícil: «Adquirir experiencia en cuanto a cómo pensar» (p. 20). Pero, tal vez debido a estos rasgos peculiares, es también un libro magnífico. Un libro que acaso puede ser mejor leído por nosotros, habitantes del contingente mundo de lo «post-» (-moderno,