Ensayos RdL
¿Realmente es España la séptima potencia?
Hace más de treinta años se publicaba la influyente compilación de Richard L. Merrit y Stein Rokkan, Comparing Nations. Aunque enfocado desde la perspectiva del desarrollo político, el libro ha servido de modelo para comparar unidades territoriales (países o regiones) con un propósito más general. Después de todo, la esencia del método en las ciencias sociales es la comparación. Sólo así se puede superar el constreñimiento que las ciencias sociales no pueden experimentar. Esta consideración lleva al sociólogo Mario Gaviria a analizar el lugar que ocupa actualmente España por su desarrollo en el concierto de los países del mundo. Se atiene más propiamente al desarrollo económico, pero con incursiones atrevidas sobre el avance cultural. La conclusión es que somos la
Gloria Naylor
Que Gloria Naylor naciera en Nueva York, en 1950, no fue una casualidad. Su madre, una mujer cuya avidez de lectura no podía satisfacerse en las bibliotecas públicas de Mississippi por el color de su piel, tomó la decisión. Embarazada de ocho meses, se trasladó al Norte para dar a luz a su hija en un lugar en el que sus descendientes pudieran, al menos, leer. Y así fue como Gloria Naylor creció en Nueva York y se educó en un ambiente que rezumaba costumbres sureñas. Rodeada de mujeres que narraban historias del Sur, se impregnó de la riqueza del lenguaje y del folclore afroamericano. Los cambios sociales de la década de los años sesenta le abrieron las puertas a
Miau…
Érase una vez una gaviota llamada Kengah, que sumergió el pico en las aguas del Mar del Norte para atrapar un arenque y no escuchó por ello el graznido de alarma de sus compañeras, y así fue que se convirtió en víctima de cualquiera de las muchas mareas negras que asuelan aquellas latitudes. Agotando sus ultimísimas fuerzas, consigue llegar hasta un balcón de una casa de Hamburgo donde reposa un gato, Zorbas, único habitante de la vivienda a causa de las vacaciones de sus dueños. Antes de morir, Kengah logra poner un huevo y le hace prometer a Zorbas tres cosas: que no se comerá el huevo, que lo cuidará hasta que nazca el pollito y que lo enseñará a