Ensayos RdL
Beatus ille
La búsqueda del violador y asesino de una niña sirve de eje a esta novela, en cuyo trasfondo se reconoce un asunto de también rabiosa actualidad: el terrorismo vasco. Un desarrollo de corte policiaco, nutrido con un esperable romance amoroso, prestan forma al relato, que propone una reflexión sobre la crueldad y su contrario, la ternura; sobre sus efectos destructivos o reparadores; sobre el desasosiego que produce un mundo en el que tanto los mansos como los violentos actúan bajo la máscara común de lo que cabe entender como normalidad. Dicho desasosiego es el que mueve al protagonista de la novela, un veterano inspector de policía recién trasladado desde Bilbao a la ciudad del sur en que transcurren los hechos,
Un grupo de amigos
Las cartas privadas del gran escritor no son ni conversación, ni literatura. Es una vieja falacia suponer que las cartas coinciden con el habla o la sustituyen, puesto que se construyen escribiendo y se van así levantando sobre el devenir peculiar de la escritura. Es bien sabido también que cultivar un género determinado, como la poesía o el ensayo, o querer subvertirlo o mezclarlo con otros, es elegir la literatura y frecuentarla. Pues bien, el encanto excepcional de las cartas privadas de los grandes escritores es que nos permiten disfrutar de la escritura que emplean en los momentos en que no hacen literatura. Así la espléndida fiesta que nos ofrecen estos dos tomos de correspondencia de Gerardo Diego, José María
La importancia de Cristóbal Serra y otras cosas sin importancia
La discusión sobre las virtudes relativas a la longitud y la brevedad en la literatura es tan antigua como la literatura misma. Ya en el siglo III antes de nuestra era, Calímaco escribía, refiriéndose quizá a su contemporáneo Apolonio de Rodas, autor de poemas épicos de estilo homérico, que «un libro largo es un gran mal». De entre todos los defensores de la brevedad y la parquedad en la literatura, ninguno tan apasionado y constante como Cristóbal Serra, cuya obra completa se nos ofrece ahora en un elegante, si bien voluminoso, tomo de poco más de setecientas páginas. Digamos ante todo que Ars Quimérica es un baúl encantado donde es posible encontrar casi de todo: viajes fantásticos, descripciones de paisajes