El comienzo del fin
Pequeños detalles, pero inequívocos para el ojo avizor, indican que Gerard Mortier ya ha dejado de ser y de ejercer como el director artístico del Teatro Real. En su día impuso, por citar un solo ejemplo, que el nombre de Mozart se escribiera como «Wolfgang Amadé», la forma semiafrancesada utilizada por el propio compositor en muchas de sus cartas (aunque, ni mucho menos, la única).










