En la casa hay una foto de mamá a los 15 años —o esa edad cree que podría tener—. Una foto donde está acompañada de tres amigas del colegio. Se reconoce a ella y señala a otra compañera. Alguien que, poco tiempo después de tomada la foto, nunca más volvió a ver. Intuye que vino a Lima, pero en realidad no lo sabe. Desapareció por completo del pueblo.
Es algo inusual. Los personajes de sus fotos casi siempre regresan en fotos posteriores. Chacos es un pueblo pequeño, de un flujo de vida común en sus habitantes. Las personas de una misma generación comparten todas un mismo colegio, uno que luego terminan o dejan —antes más que ahora—; alguno buscará la forma de continuar con su vida dentro del pueblo y los otros, la mayoría, lo abandonará. Se irán por periodos largos para solo regresar paulatinamente. Las fiestas son los momentos estelares del año, así que una forma de medir el paso del tiempo es reparando en los rostros de las colecciones fotográficas. Rostros que se repiten en los intervalos de una fiesta a otra.






