Ana Carrasco
La muerte en común. Sobre la dimensión intersubjetiva del morir
Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2024
392 págs.
El duelo, la pena y las exequias y rituales de despedida desde la Antigua Grecia y en Roma pasando por el romanticismo hasta la literatura, música y cultura contemporánea forman la médula de este hermoso libro de Ana Carrasco, buena conocedora tanto de la filosofía y literatura romántica alemana como de la cultura clásica, que une con sutileza a la meditación sobre el presente. El libro recorre los varios matices de los rituales, pero su objetivo es filosófico y contemporáneo: «En la Antigua Grecia se distinguían tres fases en los funerales, distribuidos con rituales y actos en un orden concreto, que tenían una función determinada tanto de cara al difunto como de cara a la propia comunidad. No se trataba tan sólo de despedir al difunto, sino de reconstruir un vínculo comunitario que quedaba roto. Las exequias, por tanto, no consistían en un mero acto de despedida, sino en una forma de cuidar una herida común. El silencio del difunto y el llanto de los dolientes quedaban así contestados de forma persistente por la comunidad. La función de los funerales era performativa en base a una retórica que trataba de influir en el pensamiento y el sentimiento y ayudar a asumir la muerte».
Los textos griegos y latinos se mezclan con citas contemporáneas de novela, poesía, series y cultura popular en una meditación profunda sobre el lugar de la despedida en la cultura y en la sociedad. La erudición de Ana Carrasco es pasmosa y se manifiesta en todos los ensayos que ha escrito, pero en este la fusión de filosofía y literatura baja a las más constitutivas profundidades de la condición humana. El recorrido por las meditaciones históricas sobre el duelo no puede ser exhaustivo dado que la elegía es tan vasta como la lírica, pero la autora ha elegido bien para mostrar cómo la vivencia de la muerte de los otros transforma tanto a las personas cercanas como los lazos de la comunidad.
La filósofa norteamericana Bonnie Honig, en su Antigone Interrupted (Cambridge University Press, 2013) mostró fehacientemente que los rituales de duelo tenían una importancia política central en la vida ateniense. La regulación de la procesión ritual (ekphora), del ajuar del enterramiento y el recurso a mujeres profesionales que lloraban al difunto fue una de las medidas fundamentales de Solón. Después de las guerras médicas y en la democracia posterior, el duelo público adquirió aún un mayor significado ciudadano. No se puede entender Antígona sin las disputas que fracturaban Atenas entre las élites y las multitudes populares acerca de la fastuosidad de los funerales. Este libro de Ana Carrasco, hermosísimo en su prosa, ya lo he dicho, nos explica por qué ese significado en el que se une la memoria, el dolor y los lazos entre quienes quedan vivos es permanente en la historia de nuestra cultura. Es un libro que merece todos los elogios que se han hecho de él.






