Ensayos RdL
El espíritu íntimo
Quienes hayan seguido la obra de J. L. Pardo habrán advertido ya que se trata de una de las cabezas más lúcidas y más fértiles de nuestro actual agro filosófico, no especialmente magro en estos momentos. En este último libro el autor empieza su reflexión enfrentándose a dos concepciones al uso, una relativa a lo que se ha venido pensando sobre la intimidad –la «teoría frutal de la intimidad»– y otra, implicada con ella, concerniente al lenguaje y a su dimensión íntima –la «teoría elástica del lenguaje»–. Para J. L. Pardo la intimidad no es aquel núcleo último de la persona que puede equipararse al hueso de un fruto, un último meollo protegido por una capa dura que sólo cabría
Un liberal… puritano
En la historia de España hay de todo, incluso un grupo de políticos llamados puritanos. Eran una fracción minoritaria del partido moderado y se ganó el nombre por su oposición a la reforma de la Constitución de 1845. Conservadores templados, de centro, los puritanos execraban el uso partidista y sectario del poder, que disfrutaron por poco tiempo, en 1847, gracias a una intriga palaciega nada… puritana. Entre ellos estaban el marqués de Salamanca, Pacheco, Andrés Borrego y Nicomedes Pastor Díaz. Fue Pastor Díaz quien describió, en una proclama titulada A la Corte y a los partidos, auténtico manifiesto del liberalismo español, lo que significaría una vuelta al poder de los progresistas: «No habría sólo mal Gobierno, administración desacertada, anárquica tiranía:
Tácticas de los signos
A la iniciativa de Lucrecia Escudero, aliada con Eliseo Verón –director de la colección y autor del prólogo–, se debe que haya en el mundo un libro de Paolo Fabbri, quien siempre se prodigó más oralmente que por escrito y nunca había reunido sus textos dispersos en un volumen. Así ocurre que este semiólogo italiano publique su primer libro en español, lo que los hispanohablantes hemos de agradecer a Escudero, Verón y Gedisa. Ser autor de contundentes pero dispersos artículos no ha impedido a Fabbri ejercer una gran influencia donde se atiende a la palabra hablada. En este país nuestro de conversadores, la universidad no ha consolidado, tras el enmudecedor franquismo, una dinámica de discusión de ideas entre estudiosos e
BREVES
Una vez establecido el principio de que el lenguaje periodístico es distinto del literario, «¿cómo deben escribir los periodistas?» es la pregunta, implícita o explícita, que inspiraba los manuales dirigidos a los estudiantes de periodismo. Pero de algún tiempo a esta parte esta pregunta ha sido sustituida por otra de carácter más particular: «¿cómo deben escribir los periodistas del diario X?». Contestar esta pregunta es el fin de los «manuales de estilo» que se han ido elaborando en las propias redacciones de los periódicos o, en todo caso, pensando en ellas. Aceptando –hasta de buen grado– este nuevo estado de cosas, los manuales de redacción periodística ya no se llaman así. Ahora se prefiere hablar, como reza el título de
La genealogía del hombre moderno
He aquí otra obra de Barcellona, civilista de Catania bastante familiar a los juristas académicos españoles. Una obra más de un autor difundido en los años setenta y que ahora, en los noventa, siempre a impulsos del mismo editorSe anuncia en la nota de presentación (pág. 15, nº 10) de Mariano Maresca la próxima publicación española de Lo spazio della politica (1993). Un año antes Trotta publicó, de Barcellona, Postmodernidad y comunidad. El retorno de la vinculación social., continúa, a lo que se ve, presente en castellano. ¿Era necesario este esfuerzo editorial? Del primer Barcellona nos queda en el recuerdo aquella ilusionada apuesta por un «uso alternativo del derecho» que, unos veinte años más tarde, ya sólo interesa a los