Ensayos RdL
Retales pesados
He aquí una novela que presenta avales suficientes para hacerse acreedora del aplauso de –por lo menos– buena parte de la crítica. Su extensión más que considerable, la diversidad de asuntos que aborda, la sustitución casi total de la anécdota narrativa por diversas suertes de la digresión, su estructura miscelánea y renuente a las pautas convencionales de la narración, así como las frecuentes incursiones metaliterarias, la sitúan en los dominios de cierto artefacto narrativo cuya variable nomenclatura (novela total, novela río, metafísica, experimental, inclasificable) refleja la iridiscente euforia de los reseñistas. A todo esto habría que añadir otros síntomas de la ambición con que Carlos Marzal ha acometido su primera incursión en los dominios de la novela, entre los que
Último invitado
Manuel Altolaguirre disfrutó una vida intensa, que coronó a la postre con un destello trágico un accidente de carretera. Su obra poética es breve. Sin embargo, la posteridad le es propicia, a juzgar por las publicaciones que ha acumulado el centenario de su nacimiento. La obra y la figura poética del benjamín del grupo del 27, del Manolito que evocan los textos de sus amigos, que tuvo su lugar en la antología fundacional de Diego de chiripa, por así decirlo, parecen encaminadas a una convalidación definitiva por las ediciones conmemorativas de este 2005. Cierto que Altolaguirre, cronológicamente el último de la nómina, se ha beneficiado de las experiencias de celebraciones anteriores, de modo que su centenario ha podido esquivar faltas
Historias de la antigua Europa báltica
Ahora que la literatura española, según el lamento de numerosos lectores y críticos, está de capa caída, la presentación de la narrativa extranjera se muestra cada vez más exigente y mejor enfilada.Al menos en lo referente a la lengua alemana. Gracias al buen criterio literario de algunos editores, últimamente se están rescatando, del amplio fondo de la literatura de entreguerras y de posguerra, obras realmente espléndidas, en gran parte inéditas. En ello compiten no sólo pequeñas editoriales especializadas como Minúscula (La esperanza más grande, de Ilse Aichinger), y Pre-Textos (Lefeu o la demolición, de Jean Améry), o editoriales independientes como Siruela y Acantilado, que intercalan contemporáneos lucrativos con clásicos modernos, sino también sellos más comerciales, que apuestan por la intervención
Soliloquio de la herida
Una mujer rompe a hablar en la primera página de Una palabra tuya –novela con la que Elvira Lindo obtuvo el Premio Biblioteca Breve 2005– y nos dice: «No me gusta ni mi cara ni mi nombre. Bueno, las dos cosas han acabado siendo la misma. Es como si me encontrara infeliz dentro de este nombre pero sospechara que la vida me arrojó a él, me hizo a él y ya no hay otro que pueda definirme como soy. Y ya no hay escapatoria». El soliloquio que así arranca acabará, sin embargo, dando cuenta de una escapatoria que no parecía posible, de una fuga mental que lleva a Rosario –la narradora y protagonista– a un nuevo punto de partida. Rosario