Se nos cayó el Kremlin
Hubo exiliados españoles en la Unión Soviética que publicaron el testimonio de su experiencia soviética una vez que pudieron salir del país. Algunos –poquísimos– emplearon sus memorias como denuncia directa, cruda y sin ambages, de la experiencia comunista; otros hicieron un ejercicio propio de prestímanos para no criticar abiertamente el régimen liberticida que les había dado refugio, centrándose en la importancia de su propia experiencia y absteniéndose de juzgar nada.












