Un lector poco acostumbrado «al estilo Fukuyama» puede sorprenderse al comparar la urgencia inicial con que el autor clama en este libro por la creación de Estados y su afirmación posterior según la cual, al menos en Occidente –y en otras partes del mundo como China, Japón y algunos otros países–, su construcción era un asunto resuelto entre los siglos XV y XVIII A quien ponga en duda esa afirmación le invito a leer tres excelentes libros: Pierre Mesnard, L'Essor de la philosophie politique auXVIesiècle, París, Boivin, 1936; Charles Tilly, The Formation of National States in WesternEurope, Princeton, Princeton University Press, 1975; y Quentin Skinner,The Foundations of Modern Political Thought, 2 vols., Cambridge, Cambridge University Press, 1978.. Claro que la