Lars von Trier: Dogville
En marzo de 1995, el movimiento danés Dogma hizo público un manifiesto en que sus componentes se comprometían a cierto «voto de castidad» cinematográfico. El voto implicaba una serie de restricciones tendentes a que el cine recuperase la naturalidad, la espontaneidad e incluso cierta pureza originaria. En el manifiesto se defendía, entre otras cosas y desde perspectivas de provocación, además de rodar «cámara al hombro», con película en color de 35 mm, sin filtros, trucos ópticos ni más iluminación que la imprescindible, no romper la linealidad temporal ni espacial de las historias, prescindir de decorados artificiales y no utilizar sonido o música de apoyo ajenos a la propia escena rodada. El manifiesto, firmado por Lars von Trier y Thomas Vintenberg,








