Pormenores de un destrozo
En un elegante salón de San Petersburgo, a principio de 1865, Dostoievski habla de su experiencia literaria con una distinguida dama y sus dos jóvenes hijas, y describe cómo uno de sus personajes, en un momento de plenitud vital, empieza a sentir una inquietud que le lleva, finalmente, a recordar que hace muchos años terminó una noche de juerga violando a una niña de diez años. «¡Tenga piedad de nosotras! ¡Hay niñas delante!», exclama la madre. Unas semanas después, Dostoievski es rechazado como pretendiente por la mayor de las hijas. De este episodio, y de muchos más, se ha visto privado el lector de este libro. En efecto, sólo recoge cinco de los once capítulos del original. Para ser precisos,






