Adiós, hasta mañana
Es curiosa la historia de esta breve novela. Según su autor, un día, ya sexagenario, estando en el campo, sentado ante su escritorio, recordó que, cuando tenía quince años, se cruzó en los pasillos del instituto con un muchacho cuyo padre cometió años atrás un asesinato por motivos pasionales y después se suicidó. El autor lo había conocido siendo niños, de modo casual, y luego al chico se lo llevaron a vivir a otra ciudad tras el drama. ¿Tanta es la fuerza emocional de aquel cruce, como para escribir una novela? Es evidente que aquel gesto sin importancia aparente contiene mucho más. El William Maxwell que se cruza con Cletus Smith, el hijo del asesino, lo que hace es no






