Códigos europeos de ética periodística

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email

Aunque aún se siga discutiendo acerca de la distinción entre información, interpretación y opinión, no es menos cierto que, tanto desde el punto de vista teórico como práctico, no resulta nada fácil distinguir una cosa de la otra; sobre todo si van mezcladas. Y es esta realidad la que debe conducirnos a negar el «todo vale» y reclamar la discusión sobre criterios éticos como el de la veracidad, la independencia –que no habría que confundir con la neutralidad–, la integridad, la utilización de medios lícitos para obtener la información, el respeto a la vida privada, etc. El recurso a una omnímoda libertad de información no puede ser la coartada para actuar sin más regla que el deseo de sorprender y seducir a la audiencia. Cuando se discute de ética y deontología, lo más frecuente suele ser la disparidad y la discrepancia; pero el establecimiento de máximas universales es un ideal al que no se puede dejar de aspirar. Acéptese la discrepancia, discútase y, cuando sea posible, lléguese a acuerdos. De alguna manera este es el presupuesto de los códigos deontológicos como los que se recogen en este libro. A pesar del subtítulo, no busque el lector en él profundos análisis comparativos; ese podría ser objetivo de otra obra, sin duda mucho más extensa. Lo que se le ofrece es una treintena de códigos europeos con distintas perspectivas, distintos modos de entender lo que debe ser regulado y lo que no, discrepancias en el enfoque de cuestiones disputadas, diferencias de matices y de tonos y, desde luego, acuerdos y coincidencias. Durante la lectura es posible que no pueda evitar esa desagradable sensación que se produce cuando se constata la distancia entre su propia interpretación de la realidad y el deber ser que prescriben esos códigos. Pero eso también forma parte de la realidad. Lo único que cabe esperar entonces es que los profesionales de la información sientan esa misma desazón. Para que ello ocurra deberían leer libros como éste.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email

Últimas publicaciones

Últimos Libros