Salir de la noche

Salir de la noche. La historia de mi familia y de otras víctimas del terrorismo

Mario Calabresi

Madrid, Libros del Asteroide, 2023

Trad. Carlos Gumperi

«El 12 de diciembre de 1969, a las 16.37, estalló una bomba en la sede milanesa de la Banca Nazionale dell’Agricoltura, situada en la plaza Fontana. Murieron 17 personas. Otras 88 sufrieron heridas. La policía centró inmediatamente sus investigaciones en varios grupos anarquistas, uno de cuyos miembros, el ferroviario Guiseppe Pinello, antiguo partisano y conocido pacifista, fue detenido horas después del atentado», nos sitúa el prologuista Enric González nada más empezar Salir de la noche. La historia de mi familia y de otras víctimas del terrorismo, escrito por el periodista Mario Calabresi. Italia se encontraba en ese momento en lo que más tarde se ha conocido como los años de plomo y que se prolongaría hasta final de los ochenta del pasado siglo. Una de las épocas más intensas y dramáticas que agitó la Italia de finales del siglo XX en la que grupos armados de extrema izquierda y extrema derecha cometían atentados sin cesar, siempre bajo la sospecha de que, desde las cloacas del Estado, había elementos que azuzaban esa violencia.

El autor de Salir de la noche, un relato magnífico que se lee como si se tratara de una novela, el periodista Mario Calabresi, fue director de La Stampa y La Repubblica. Él mismo es quien nos explica, a través de una primera persona autobiográfica, su experiencia de aquellos años a partir del asesinato de su padre.

Tres días después de la explosión en la Banca Nazionale dell’Agricoltura, detuvieron al anarquista Guiseppe Pinelli que, mientras era interrogado, se cayó desde un cuarto piso de la comisaría en la que era comisario el padre del autor, Luigi Calabresi. Era 15 de diciembre del 1969. Se iniciaría a partir de ese momento una campaña contra el policía: «A lo largo de los años ―nos explica el narrador― he llegado a comprender la efectividad de aquella campaña de prensa que dio comienzo justo en los días en los que nací. Acuñaron un eslogan (“Ca-la-bre-si-a-se-si-no”) que parece inoxidable, simple, claro, capaz de perpetuarse a través de las generaciones. Tan bien construido que recuerda a una de esas operaciones de mercadotecnia que hoy logran imponer una marca. Sin embargo, detrás de esa campaña no había un publicista, sino muchas cabezas, entre las más ilustres del periodismo, del teatro, de la cultura y de los movimientos sociales, aunadas por una furia vengativa que los llevó a construir un monstruo, a pesar de las pruebas, del sentido común y de los datos de la realidad».

Ya en el 70, el Premio Nobel de Literatura, Dario Fo, escribió acerca del incidente: Muerte accidental de un anarquista. La obra, tiene por protagonista a un inmigrante italiano y está inspirada en un caso real ocurrido en Estados Unidos en los años veinte, sin embargo, el público no tardó en identificar su historia con la de Giuseppe Pinelli, acusando a Calabresi del asesinato. Homicidio que, años más tarde se demostró, no había sido obra de Calabresi, que se encontraba fuera de la oficina en ese momento, sino que fue fruto de un desvanecimiento del detenido, créanlo o no, así lo dictaminó un juez. De hecho, a veces hasta las anécdotas que rodean el caso parecen ficción, Calabresi y Pinello no solo se conocían, sino que se llevaban bien hasta tal punto que se intercambiaban lecturas. Un día, Calabresi, el autor, encuentra en la casa familiar un ejemplar de la Antología del Spoon River y su madre le cuenta que fue un regalo de Pinelli. Estaban en bandos opuestos, pero se respetaban. Pinelli no solo era anarquista, también pacifista. Y Calabresi, desde su puesto de comisario, defendía que había que dar una oportunidad al diálogo.

Desde el mismo día que tuvo lugar el incidente, Luigi Calabresi se sintió en el centro de la diana que, como vemos en el libro, supondría el fin de sus días. La mañana del 17 de mayo de 1972, a las 09.15 de la mañana, cuando abría las puertas del Cinquecento azul de su esposa, Calabresi fue asesinado por miembros de la organización de extrema izquierda Lotta Continua con dos tiros, uno en la espalda y otro en la nuca. «Cuando lo mataron no era un día “normal”, en el sentido de que no era inesperado. Hacía mucho tiempo que ningún día era ya normal: los peores presagios, los miedos repentinos, las angustias y hasta el llanto se habían convertido en compañeros de viaje de mis padres».

Tres años tenía el autor cuando sucedieron los hechos, un hermano más pequeño y otro a punto de nacer. Treinta y cinco años ha tardado en escribir la historia. Y este es el punto de arranque, recuperar la memoria de lo sucedido, preguntas y escasos recuerdos (Calabresi reconoce que el único recuerdo que tiene de su padre «es el de la última mañana de domingo que pasamos juntos»). En la mente del niño que fue Mario, con los años, se han ido forjando distintos recuerdos hasta desarrollar su propia historia, primero a través de silencios, y más tarde completándola gracias a la investigación que llevó a cabo: «La curiosidad por comprender, por saber qué se decía y se escribía sobre mi padre, estalló cuando tenía catorce años. Durante el primer curso de secundaria empecé a faltar al instituto para ir a leer los periódicos de la época en la hemeroteca de la biblioteca Sormani, a escasos metros del Palacio de Justicia». Maridos, mujeres, hijos, padres… gentes con vidas anónimas, historias personales que salen a la luz pública de la peor de las maneras, consecuencia de la sinrazón del fanatismo, el odio… Al fin, Mario Calabresi, con el tiempo, llegó a conocer al hombre que mató a su padre y se enteró de que vivía en Francia, donde permaneció tranquilamente el resto de su vida, y nunca saldó cuentas con la justicia.

Salir de la noche, traducido en nuestro país quince años después de haber sido publicado en Italia, no es solo una historia puntual, es también una llamada de atención sobre las víctimas, una generación de viudas y huérfanos que fueron desatendidos: «Recuerdo el cansancio de sentirnos diferentes, de no ser niños normales». En definitiva, una mirada sobre la víctima que pone de relieve que  «la disparidad de trato entre quien asesinó y quien fue asesinado es irreparable, se prolonga a lo largo de los años, agravada por el hecho de que quienes asesinaron entonces escriben memorias, son entrevistados en la televisión, participan en algunas películas, ocupan puestos de responsabilidad, mientras que a la viuda de un agente nadie va a preguntarle cómo ha vivido desde entonces sin su marido, si tiene hijos que vivieron una infancia de orfandad, si el tiempo que ha pasado les ha cicatrizado las heridas, el pesar, el dolor. (…) Los verdaderos “hijos del pueblo”, como los llamó Pasolini, estaban en el otro lado, eran el blanco de su estúpida locura».

Carmen Domingo es escritora y colabora con distintos medios. Su último libro publicado es #Cancelado. El nuevo Macartismo (Círculo de Tiza, 2023).

Luigi Calabresi, en una fotografía de 1970. Imagen de Wikimedia
Luigi Calabresi, en una fotografía de 1970. Imagen de Wikimedia

Ficha técnica

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Recordamos a nuestros suscriptores que, con ocasión del regreso al papel de Revista de Libros, el día 10 de diciembre, a las 19.00h., en la Fundación Ramón Areces, la escritora Elvira Navarro, el periodista cultural Jesús García Calero y el filósofo Javier Moscoso dialogarán sobre cómo se transforman los géneros literarios y cambian los lectores; sobre cómo, en nuestros tiempos, las ficciones conviven con realidades, ya sea en la historia o en la literatura, o cómo el formato, ya sea digital o material, determina nuestra relación con los libros y sus críticos.

El mundo del libro, ese maravilloso invento que nos acompaña desde hace milenios, sufre en la actualidad transformaciones en su diseño, en su público y en sus propósitos. Así que, mientras aprendemos a leer en diagonal en los formatos digitales, seguimos pasando páginas, cuestionando premios y jurados, formando comunidades y asociaciones, y anunciando una y otra vez la muerte del papel que, afortunadamente, nunca llega a producirse.

Elvira Navarro es escritora de fama internacional. Su última obra publicada es La sangre está cayendo al patio.

Jesús García Calero es periodista, director de ABC Cultural.

Javier Moscoso, profesor de investigación del CSIC, es director de Revista de Libros.

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