
En defensa de la izquierda ilustrada
Pocas veces sucede, aunque sucede algunas, abrir un libro y no soltarlo hasta el final. Ha sido el caso. Había oído hablar del libro, incluso había leído alguna entrevista con la autora, y quizás por eso cuando cayó en mis manos, aun no sabiendo bien lo que me iba a contar, su título me hizo colocarlo el primero en la montaña de libros para leer que siempre me acompaña.








