En apenas unas decenas de páginas, Kathrine Kressmann Taylor (Portland, Oregón, 1903; condado de Hennepin, Minnesota, 1996) captura con una precisión casi quirúrgica la transformación moral de la Alemania de entreguerras. Sugerente y profundamente evocador, Paradero desconocido (Address Unknown, 1938) se sitúa en un espacio eminentemente íntimo, la correspondencia privada entre dos antiguos socios y amigos separados por el curso de la historia. Sin recurrir a panoramas históricos extensos ni a narraciones grandilocuentes, la autora muestra cómo los vínculos personales pueden convertirse en un terreno de confrontación ideológica y de quiebra ética. Con una sobriedad implacable, la novela demuestra que el totalitarismo no necesita grandes escenarios ni estallidos de violencia explícita para imponerse; basta con la erosión silenciosa de la confianza, la normalización de pequeños gestos de exclusión y la complicidad cotidiana de quienes, sin considerarse culpables, aceptan el avance de lo intolerable.
Nuestra sólida polarización
- Por Ricardo Dudda
El 20 de noviembre de 2002, justo veintisiete años después de la muerte de…






