Ensayos RdL
La violencia de la desilusión
Un desencuentro que oculta otros varios, una historia en apariencia simple que se va complicando, una vida anodina que devendrá en rica, un pavoroso desierto de sentimientos y soledad –África Anglés– que estalla como un volcán, una pormenorizada exposición del ámbito familiar y sus fantasmas… Todo esto y mucho más es lo que fluye, con intensidad y medida, por el caudaloso torrente narrativo que Fernando Schwartz expone en El desencuentro, novela que –con merecimiento frente a lo que el premio nos tiene acostumbrados– se ha hecho con el «Planeta» del 96. Sobre la evocación y el recuerdo, en parte arteramente fijado por escrito –carta y diario–, el autor ha construido una densa historia de soledad y apariencias, atravesada de manera
La canción del necesario
Se admiraba Robert Coles, biógrafo de Simone Weil, de su perspicacia «cuando examina el orgullo que sentimos al disculparnos por nuestro orgullo…!». Ese rasgo de de construccionismo moral apunta hacia un carácter esencialmente puro de un pensamiento que, acaso involuntariamente, se erige en el margen, el margen en que necesariamente se instala un verdadero compromiso, el margen de toda ortodoxia. Weil habla, con las palabras del título del libro ya clásico de Carol Gilligan, con una voz diferente. Diferente en dos sentidos: en primer lugar, por su capacidad de compasión y empatía con los seres humanos; en segundo lugar, porque produce un discurso en cierto modo anómalo. El carácter programático del texto de Echar raíces –¿qué deben hacer los franceses
Poética gadameriana
Escribió Pushkin que los traductores son como los caballos de posta de la cultura, y esta traducción es uno de esos casos en los que la llegada del correo es sinónimo de buenas noticias. Lo es por razones variadas: la más evidente, el valor de los trabajos recogidos en este volumen, pero también lo es por el modo en que han sido recopilados y por el contexto y el momento en que se publican. El libro recoge veinte textos de diverso género. Son contribuciones a congresos, artículos, recensiones, conferencias. Están divididos en cuatro bloques, respetando el criterio con el que el propio Gadamer organizó todos los textos menos uno en el volumen VIII de sus Gesammelte Werke; el primero de
La cortesía viene de Oriente
Volviendo sobre las viejas teorías que otorgaban a la lírica árabe la paternidad de la lírica provenzal, Galmés de Fuentes ha escrito un libro que se lee como una preciosa antología temática y que deja al lector con la sensación de que esas viejas teorías, urdidas por los arabistas de hace un siglo, no andaban alejadas de la verdad. Galmés había publicado recientemente un pormenorizado estudio sobre las jarchas mozárabes (Crítica, Barcelona, 1994), cuyas conclusiones apuntaban a la confirmación de que el código amoroso de las cancioncillas romances y el de la lírica árabe son completamente distintos. Dado que en las jarchas (y en las cantigas gallego-portuguesas, y en los villancicos, y en los refrains o estribillos franceses) subyace un
Crónica social y sentimental de una colectividad
Nacida en Barcelona en 1933, Rosa Regás escapa a cualquier fácil encasillamiento. Como Esther Tusquets, otra escritora de difícil clasificación, fue lectora precoz, estudió Filosofía y Letras y su primera experiencia profesional en el mundo de las letras fue como editora. A través de la editorial fundada por ella, La Gaya Ciencia, apoyó una dirección estética: la marcada por Juan Benet, para incluir en su catálogo a escritores como Álvaro Pombo, Javier Marías, Félix de Azúa o Vicente Molina Foix. Como otros escritores de su generación, pertenece a la burguesía progresista y cosmopolita catalana, si bien sus centros vitales más recientes han sido Ginebra y el Ampurdán. No publica su primer libro hasta 1987. Ginebra no es simplemente una guía