Ensayos RdL
Arrojar el corazón
Permítanme empezar con un símil, dado que al autor del que me ocupo le gusta recurrir a ellos. Ya casi al final de Los amores imprudentes, la última novela de Gustavo Martín Garzo, una mujer mayor le recuerda a una joven, a modo de despedida y consejo, la enseñanza de un afamado jinete en respuesta a la pregunta hecha por un periodista y referida a las claves de su éxito profesional: «Es muy sencillo, primero hay que arrojar el corazón por encima del obstáculo y después es fácil conseguir que pase el caballo», le contestó el interpelado. Posiblemente la fórmula resulte eficaz en las competiciones hípicas, pero en la literatura, lo dudo. Y es que me temo que Gustavo Martín
La oscura tormenta de Antoine
Piratas, abordajes y carnicerías, conjuros y adivinaciones, un esqueleto encadenado en el muelle para escarmiento de malhechores, un tesoro escondido, un barco fantasmal, tormentas y ahorcamientos son algunos de los ingredientes argumentales de este cómic. Pero Luis Durán explora en él, con ritmo pausado, el mundo interior del protagonista. Sitúa su relato como suele, en el pasado, acaso en el siglo XVI de los piratas, pero no le importa lo que acerca de la época diga la Historia, sino usarla como herramienta de su invención, que haga plausibles los recursos narrativos que le son gratos (la magia, la perplejidad ante el universo, el batallar de los individuos, sus sueños). Su pasado es el de la imaginación y su territorio, aunque