Sobre el compromiso intelectual de Marcel Bataillon
Cuando Marcel Bataillon (1895-1967) empezó a escribir sobre temas españoles, el término francés que designaba su actividad era el de «hispanissant» y no el de «hispaniste», que se impuso en los años cincuenta del siglo pasado. El cambio nos hace pensar en algo más que una homologación con «angliciste o germaniste». Y es que el término abolido suponía que dedicarse al estudio de un país rico en estética y pobre en pensamiento, titular de una lengua internacionalmente secundaria, era una decisión que comportaba algo de preferencia sentimental por encima del simple interés científico: inevitablemente era una afición que se enlazaba con las de Théophile Gautier o de Prosper Mérimée (cuyo hijo Ernest fue un hispanista pionero, por cierto). Ya es






