
Hace cien años, pero parece mañana
Siegmund Ginzberg nació en Estambul, en el seno de una familia judía que se trasladó al norte de Italia a finales de los años cincuenta, cuando el autor era todavía un niño. Escribidor de cientos de artículos para el diario L’Unitá, muchas veces con la mirada puesta en el auge actual de la extrema derecha ―que ya gobierna Italia, acecha a Europa y preside EE.UU.―, Ginzberg hace una impresionante alegoría sobre lo que pasó en 1933 en la Alemania de Weimar, y en el mundo, cuando Adolf Hitler subió al poder democrático, que no tardó en disolver.






