Retales

Algo más inesperado que la muerte

ELVIRA LINDO

Alfaguara, Madrid, 320 pág.

Una inquietante llamada telefónica sirve de marco narrativo al particular descensus ad inferos padecido por la protagonista de la última novela, Algo más inesperado que la muerte, de Elvira Lindo. Poco importa que el lector intuya, con meridiana evidencia, cuál va a ser la resolución del conflicto planteado a partir de la mencionada llamada, y menos aún que los ingredientes utilizados por Lindo para pergeñar su nueva incursión literaria sean reiterativos y muestren su decantamiento por ese remozado neocostumbrismo tan caro a las últimas letras españolas; y todo ello porque no impiden la rendición absoluta del lector ante una prosa fluida, irónica, a ratos sarcástica, y una mirada ante lo cotidiano que sorprende por su perspectiva oblicua y su distanciamiento a través de un personaje, Eulalia, que Lindo convierte en centro de la narración.

Sin embargo, la previsibilidad en el desarrollo de la acción requería, como contrapunto, de una indagación en la psicología de las dramatis personæ que permitiera sustituir el interés de lo anecdótico por una vertiente más especulativa del relato. Dicho de otro modo, decantarse por una senda reflexiva en detrimento de la acción. Y es ahí donde Algomás inesperado que la muerte hace aguas, porque su autora se muestra incapaz de sacar partido de esa veta introspectiva de sus personajes. Tanto es así que la narración pierde por completo la agilidad que la había caracterizado en sus primeros compases para convertirse en un banco de pruebas de diversos modos narrativos, abortados apenas se esbozan. Así las cosas, hemos de enfrentarnos a un relato hecho a retales, cuya estructura implícita –aquella que se presumía al iniciarse la novela– va siendo reelaborada a cada paso con la única intención de perpetuar una trama que pierde gas a cada página. Y es que, agotado el presente de Eulalia, no duelen prendas en adentrarse en su dilatada vida pasada, incluso si para ese pesado trayecto hemos de comulgar con ruedas de molino, o lo que es lo mismo, aceptar sin remisión un relato hagiográfico, de marcado corte folletinesco, que sirve de telón de fondo al atribulado presente de la protagonista: madre tarambana, jugadora y bebedora compulsiva, padre adoptivo convertido en punto de referencia…; tampoco existe el más mínimo signo de querer evitar la linealidad retrospectiva a que se ve abocada la narración, pues la peripecia vital de cada personaje sirve de hilo interminable que se une con la de otro, hasta el punto de tener que terciar, incluso, con los peregrinos asuntos familiares, domésticos y sentimentales de la empleada del hogar de la protagonista.

Este crisol anecdótico de existencias, contrario en toda regla a la intensidad del relato, se ve aderezado con una serie de iconos culturales que, tanto por su evidencia como por su reiteración, delatan una búsqueda palpable de comunión afectiva con el potencial receptor de la novela. De este modo, las difíciles circunstancias vitales de Eulalia son aparcadas en virtud de las inevitables referencias a un pasado reciente que, presidido por la vinculación política al PCE durante el último franquismo, las manifestaciones universitarias, la rebeldía juvenil, el golpe militar de Tejero…, suenan a canción pasada de moda. Lo mismo vale decir de la guerra civil, punto de reflexión inexcusable cuando de la historia de Gaspar, padrastro de Eulalia, se trata. No faltan, para la ocasión, las predecibles chispas de dolor vodevilesco y rocambolescas peripecias al palio de las bombas.

Así pues, en Algo más inesperadoque la muerte es asunto menor, insisto, el sabor costumbrista del texto y, por ende, su recurrencia a personajes y modos de narrar previsibles; no lo es, sin embargo, la falta de estructuración previa de la materia argumental y, claro está, la mezcla anárquica de los más variopintos referentes literarios –desde la novela de aprendizaje hasta el folletín––, en tanto evidencias, ambas, de una novela que, extinguida ya en sus páginas iniciales, es rematada a golpe de voluntad y nunca culminada desde la propia coherencia interna del texto.

Ficha técnica

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