Queridos lectores, suspendemos las publicaciones, como en años anteriores, hasta el 5 de Septiembre. ¡Feliz Verano!

¿Enganchados o prisioneros?

La anécdota —mínima, trivial— que voy a contar como punto de partida parecerá a los lectores más jóvenes sacada del Paleolítico, pero sucedió a comienzos de este siglo. Claro que, si bien se piensa, con la aceleración histórica que vivimos, datar en esas fechas —unos tres lustros más o menos— viene a ser como hablar de la prehistoria, casi literalmente. Y, sin embargo, lo que quiero referir es precisamente el surgimiento de una actitud que hoy, de tan extendida, parece plenamente normal. Fue durante un examen de fin de curso. La mayoría de mis alumnos se habían ido marchando según terminaban y quedaban muy pocos por entregar sus papeles. Normalmente, pese a mis advertencias, quienes salían del aula se quedaban comentando sus impresiones en el pasillo, justo detrás de la puerta, montando una algarabía molesta para los que no habían acabado aún. En un momento determinado caí en la cuenta de que esta vez no se oía ruido alguno en el exterior. Agucé el oído y más bien percibí un silencio extraño, como un zumbido sordo, que me impulsó a abrir la puerta con cierta inquietud. Lo que vi me dejó asombrado: no menos de una quincena de alumnos se distribuían irregularmente por el hall de entrada a la clase, en los peldaños de la escalera, apoyados de pie en la pared o sentados en el suelo.

Leer más »

Tintín en el Congo: un boy-scout en el corazón de las tinieblas

Los universos que se expanden no alcanzan su esplendor hasta que se consolidan y desarrollan todas las fuerzas que participan en su devenir. Después de Tintín en el país de los soviets, Hergé mejoró su estilo y adquirió más pericia narrativa, pero aún era un principiante que pulía su talento, dibujando una página semanal. Todavía no era capaz de crear una trama compleja con personajes de irrepetible humanidad. Católico y conservador, sus prejuicios lastraban su trabajo. En aquellos años, Roma aún se movía en una perspectiva sumamente tradicionalista y se mostraba reacia a las libertades democráticas. La influencia del autoritario padre Wallez, antisemita y simpatizante del fascismo italiano, frenaba el proceso de maduración del joven Georges Remi, abocándole a repetir tópicos y estereotipos. Su visión de otras naciones o territorios surgía de valores que hoy nos parecen inadmisibles: la superioridad de la civilización europea sobre el resto de las culturas, el miedo al progreso y los cambios sociales, la hegemonía del hombre sobre la naturaleza. Tintín en el Congo atenta contra el igualitarismo democrático y la moderna sensibilidad ecológica.

Leer más »

¿Por quién doblan las campanas?

Hong Kong es un enclave democrático. China, un país totalitario. Es evidente que ambas fórmulas no pueden convivir en un mismo espacio político. Hasta ahora, esa realidad se había obviado con el apaño de Un país, Dos sistemas. Era el arreglo de un dirigente archipragmático como Deng Xiaoping para facilitar con los menores traumas posibles la integración de la antigua colonia británica en la República Popular y así se incluyó en la Declaración Conjunta Chino-Británica de 1984 ratificada en 1985. La región administrativa especial de Hong Kong pasó a la soberanía china el 1 de julio de 1997.

Leer más »