Salsiccia contra Wurst
Echamos los dados a rodar, y salió Trento. Es una broma, claro. Queríamos irnos, mi mujer y yo, a un sitio más bien raro, más bien fuera del circuito, y se nos ocurrió que Trento era una candidata muy al caso. No conozco a casi nadie que haya estado en Trento, y la forma adjetivada, «tridentino», suena a algo remoto, adusto, y terrible.






