Ed Conway
Material World. Sal, arena, hierro, cobre, petróleo, litio. Construyeron el mundo, transformarán el futuro
Traducción de Marc Jiménez Buzzi
Barcelona, Ediciones Península, 2024
528 págs.
Los materiales más humildes vienen a ser los fundamentos sobre los que se erige la civilización actual. Cuando se habla de Antropoceno se piensa inmediatamente en los gases que producen el cambio climático, pero la acción geológica de los humanos es más amplia y podemos preguntarnos qué cantidad de planeta ha sido desenterrado y desplazado por la acción humana, pregunta a la que el libro del periodista Ed Conway ayuda a responder examinando los materiales más básicos: «[…] la cantidad de arena, tierra y roca que los seres humanos extraemos y dragamos cada año es unas 24 veces mayor que la cantidad de sedimentos desplazados cada año por los procesos de erosión naturales de la Tierra». El libro recorre en seis materiales la historia del mundo hasta el momento presente, pero de ellos, el sorprendente estudio que hace de la arena y la sal hace ya de este texto un documento imprescindible para entender nuestro mundo. La arena recorre todos los niveles de la producción de objetos que sostienen el mundo: desde la composición del hormigón, el material que construye toda la civilización, pasando por el vidrio en sucesivos grados de calidad hasta llegar a la digitalización del mundo en las arenas de silicio puro, tan escasas, necesarias para los microchips y a la fibra óptica que enlaza la información mundial e internet y, por supuesto, la base de la economía de la transición energética, los paneles solares. Nos enteramos por este alucinante documento, de las estrechas relaciones que enlazan la arena y la geopolítica, de la gran producción china de silicio pero su escasez del silicio puro que solo se extrae de la mina de Spruce Pine en Estados Unidos. Algo similar nos encontramos con la sal, otro humilde material que pese a su abundancia y a su papel determinante en la historia de la alimentación humana, ahora es un componente estratégico de la industria química y para su uso es necesario explotar minas de sal que son escasas en el mundo.
Solo he citado la arena y la sal, pero el lector puede hacerse una idea de la necesaria información que el autor nos transmite y que recorre la historia de la humanidad y la geografía del planeta, literalmente en viajes que ha realizado para documentarse. La dependencia de los otros cuatro materiales es más conocida por su presencia constante en los medios de comunicación y en los terremotos políticos que ocurren por el control de las fuentes de extracción. El libro está publicado en 2024 y desde entonces no he dejado de consultarlo para entender buena parte de lo que ocurre en el mundo superestructural de la economía, la política y la cultura. De pocos libros puedo decir que son tan necesarios e imprescindibles como este.






