Ensayos RdL
Un lugar común llamado Borges
Borges era todo un personaje, y no andaba en busca de ningún autor porque era un personaje con autor incorporado, un autor que constaba en los registros civiles como Jorge Luis Borges. No es extraño, pues, que el personaje Borges haya excitado la imaginación de los colegas de Jorge Luis Borges, y para certificarlo bastaría con pensar en su casi doble tocayo, Jorge de Burgos, el monje bibliotecario de El nombre de la rosa. Pero una cosa es que el personaje que fue Borges inspire la creación, el remedo, la emulación de otros iguales o parecidos, y otra cosa bastante distinta es que se tome a Jorge Luis Borges como personaje que interpretaba el papel de Borges. Parece complicado, pero
Man Ray, el hombre que no sabía pintar
Éste es un libro modesto, interesante, de poco brillo literario y mucho relumbrón en el reparto. Se lee hasta el final sin la tentación del abandono porque es de Man Ray, aunque eso no implica rareza: en la mayoría de las memorias autobiográficas lo que atrae nuestra atención es la firma. Pese a su dadaísmo temprano, Ray inicia el relato de la vida de Emmanuel Radnitzky (su verdadero nombre) como un novelista victoriano; el niño Emmanuel robaba tubos de pintura en los colmados de Brooklyn, adonde su familia se trasladó desde Filadelfia, la ciudad en que había nacido en 1890, y lo único que quería en este mundo era dibujar, frente a la voluntad de sus padres, recelosos del poco
Desparpajo
Montero Glez (Madrid, 1965), autor de tres novelas (las anteriores son Sed de champán, 1999, y Cuando la noche obliga, 2003), es uno de esos extraños novelistas que no deja indiferente a nadie: a los defensores de la obra bien hecha y la escritura mesurada les irritarán, si bien les podrán sugestionar, las elipses estructurales del relato y la falta de pudor de su lenguaje; a los políticamente correctos les sorprenderán el entramado social que retrata y la forma desenvuelta con que actúan y hablan quienes lo representan; a los valedores de la novedad y la diferencia, en fin, les apasionará su firme desinhibición en los contenidos, en el uso de tabúes y en su creativo desparpajo verbal. ¿Es