Queridos lectores, suspendemos las publicaciones, como en años anteriores, hasta el 5 de Septiembre. ¡Feliz Verano!

El inquietante encanto de la República de Weimar

La República de Weimar, sucesora en 1919 del Segundo Imperio alemán tras la derrota en la Primera Guerra Mundial y liquidada en 1933 al ascender Adolf Hitler a la cancillería de lo que todavía tenía nombre oficial de Deutsches Reich, sigue ejerciendo cien años después de su nacimiento una fascinación indudable sobre las generaciones posteriores a 1945. Encanto, si se quiere, un tanto morboso, que resucita de forma periódica en tiempos de turbulencias democráticas, desafíos a las certidumbres de los sistemas democráticos construidos después de la Segunda Guerra Mundial, incertidumbre económica y difusas amenazas en el horizonte. Weimar se convirtió en un símbolo político lastrado, sinónimo de democracia fracasada en una sociedad moderna, consumida por enemigos internos y llegados al poder mediante unas elecciones.

Leer más »

Matones callejeros con aires de húsares

Pocos temas siguen fascinando tanto a los historiadores de todo el mundo como el nacionalsocialismo. Cientos de artículos y decenas de monografías se publican cada año en los principales idiomas científicos alrededor de esa cuestión. Casi todas sus facetas parecen haber sido cubiertas desde distintos ángulos: los orígenes del movimiento nazi, su ascenso al poder, su institucionalización, los diversos aspectos del desarrollo y puesta en práctica de su programa ideológico, la impregnación de la sociedad alemana por el nazismo, o su contribución a forjar el universo mental de los combatientes que lucharon y a menudo exterminaron civiles en los diversos frentes de guerra.

Parecía difícil, por tanto, poder aportar algo nuevo a esta historia. Y aún más desde una historiografía relativamente periférica y tradicionalmente ensimismada en sus propios fantasmas como lo es la española. Sin embargo, que todavía es posible aportar toques nuevos y distintivos es el desafío que acepta Jesús Casquete, profesor de Historia de los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad del País Vasco. 

Leer más »

¿Un oso herbívoro?

«Alemania es fuerte como un oso; pero es herbívoro, y sus vecinos lo saben». La frase se atribuye al ministro de Asuntos Exteriores alemán durante la etapa de gobierno rojiverde (alianza de socialdemócratas y ecologistas) entre 1998 y 2005, Joschka Fischer. Describía bien lo que en aquel momento era la paradoja del poder alemán: la economía más fuerte de la Unión Europea, el motor económico de la misma, un actor fundamental en la formulación de la política común europea, pero un actor reticente a asumir un papel proactivo en política exterior, en buena parte por el temor a los fantasmas del pasado reciente. Un excesivo poder alemán causaba recelo en sus vecinos. Y razones históricas no faltaban para ello.

Leer más »