
Nuestra sólida polarización
El 20 de noviembre de 2002, justo veintisiete años después de la muerte de Francisco Franco y veinticinco después de la ley de amnistía de 1977, el Congreso de los Diputados aprobó una enmienda que defendía «el deber de nuestra sociedad democrática de proceder al reconocimiento moral de todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de la guerra civil española, así como de cuantos padecieron más tarde la represión de la dictadura franquista».







