Ramón en su santuario
Ramón Gómez de la Serna fue una figura de primer orden en la crisis literaria española de comienzos del siglo XX , y contribuyó decisivamente a preparar el camino de la vanguardia, aunque su superficialidad, su vocación de mariposeo intelectual y su incapacidad para la reflexión teórica le impidieron construir un sistema de pensamiento rupturista, en la época que vio aparecer los más radicales de la tradición occidental. Fue en ello un equivalente de Apollinaire, más honesto sin duda en su «ramonismo» autista de muñeca de cera y sorpresa infantil de tentetieso. Sus primeros escritos (El concepto de la nueva literatura, Mis siete palabras, Palabras en la rueca, Primera proclama de Pombo) trajeron a España el anarquismo vitalista de Nietzsche,






