Ya bastante avanzada la lectura de Mala gente que camina, llegamos a un párrafo donde el narrador, al referirse a las impresiones que le produce, tras la separación matrimonial, verse obligado a refugiarse en la casa familiar de Las Rozas –ahora ya sólo habitada por su madre– y recorrer las mismas calles de la infancia, escribe: «Anduve por aceras desiertas y calles hastiadas de ser las mías que, como de costumbre, me parecieron una mezcla mareante de pasado y presente, de realidad y ficción».Y esta lectora piensa que la última parte de la cita sirve muy bien para definir, grosso modo, una novela en cuya factura en seguida se perciben las grandes líneas de fuerza de una muy conocida y
No he podido leer «de un tirón» la última novela de Arturo Pérez-Reverte, El pintor de batallas.Y lo digo como elogio, pese a que tal imposibilidad pueda interpretarse en sentido contrario a veces. No es éste el caso, porque la novela está muy bien construida (no nos irritan, por tanto, las deficiencias o los defectos formales, ni nos entorpecen el placer de leer), abre en las primeras páginas una intriga no precisamente menor ni mucho menos gratuita o aleatoria (si bien de ella no nos interesa tanto la resolución o el desenlace cuanto su porqué: las razones o motivos por los que un hombre, tras años de errar e indagar de un lado a otro, recorre media Europa y llega
Con Iberia. La imagen múltiple concluye Manuel de Lope la relación de su periplo peninsular, iniciada en un anterior volumen, Iberia. La puerta iluminada (2003), que incluía los viajes por Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, Navarra, Castilla-La Mancha, Valencia, Murcia y Andalucía. Ahora, el escritor recorre Madrid, Extremadura, Aragón, Baleares, Cataluña, Canarias, País Vasco y Castilla y León. Como en el anterior, tampoco hay ahora enlaces o nexos entre unos tramos y otros del camino, ni la contigüidad geográfica se corresponde con un continuum temporal, dado que cada una de las etapas del viaje se ofrece como experiencia autónoma e independiente.Y sospecho que en un escritor tan cuidadoso a la hora de tramar sus historias como lo es De Lope
Una mujer rompe a hablar en la primera página de Una palabra tuya –novela con la que Elvira Lindo obtuvo el Premio Biblioteca Breve 2005– y nos dice: «No me gusta ni mi cara ni mi nombre. Bueno, las dos cosas han acabado siendo la misma. Es como si me encontrara infeliz dentro de este nombre pero sospechara que la vida me arrojó a él, me hizo a él y ya no hay otro que pueda definirme como soy. Y ya no hay escapatoria». El soliloquio que así arranca acabará, sin embargo, dando cuenta de una escapatoria que no parecía posible, de una fuga mental que lleva a Rosario –la narradora y protagonista– a un nuevo punto de partida. Rosario
Esta frase, que extraigo de la propia novela de Luis Magrinyà, puede servir como síntesis expresiva del movimiento pendular que recorre el narrador de Intrusos y huéspedes, un hombre de mediana edad, famoso actor de televisión y ahora profesor en una academia de teatro, que de pronto ha de ocuparse –y convivir– con un hijo adolescente al que no ve desde hace muchos años debido a la «ridícula peregrinación mundial» que emprende la madre-esposa tras la separación matrimonial. Para describir el oscilante vaivén existencial que agita al protagonista podrían igualmente servir otras antinomias o parejas de opuestos tales como desesperación-felicidad, pensamiento-acción o la sugerida en el título mismo, ya que estamos ante una novela concebida como un díptico o medalla







Recordamos a nuestros suscriptores que, con ocasión del regreso al papel de Revista de Libros, el día 10 de diciembre, a las 19.00h., en la Fundación Ramón Areces, la escritora Elvira Navarro, el periodista cultural Jesús García Calero y el filósofo Javier Moscoso dialogarán sobre cómo se transforman los géneros literarios y cambian los lectores; sobre cómo, en nuestros tiempos, las ficciones conviven con realidades, ya sea en la historia o en la literatura, o cómo el formato, ya sea digital o material, determina nuestra relación con los libros y sus críticos.
El mundo del libro, ese maravilloso invento que nos acompaña desde hace milenios, sufre en la actualidad transformaciones en su diseño, en su público y en sus propósitos. Así que, mientras aprendemos a leer en diagonal en los formatos digitales, seguimos pasando páginas, cuestionando premios y jurados, formando comunidades y asociaciones, y anunciando una y otra vez la muerte del papel que, afortunadamente, nunca llega a producirse.
Elvira Navarro es escritora de fama internacional. Su última obra publicada es La sangre está cayendo al patio.
Jesús García Calero es periodista, director de ABC Cultural.
Javier Moscoso, profesor de investigación del CSIC, es director de Revista de Libros.
Con objeto de fomentar y poner en valor la escritura y la lectura crítica entre jóvenes talentos, y con la colaboración de la Fundació Banc Sabadell, Revista de Libros convoca el premio «Nuevas voces» destinado a reconocer reseñas y breves ensayos publicados en nuestras páginas. El premio, de carácter anual, tendrá una dotación económica de 1.000 euros, que se entregarán en un acto institucional en octubre de este año.