El arte de contar mentiras
Decía Milan Kundera en el arranque de La insoportable levedad del ser que la enunciación nietzscheana del eterno retorno era una idea misteriosa. Mutatis mutandi, lo mismo podría decirse de algunas de las formulaciones en boga en la filosofía, la historia y el ámbito humanístico en general, en particular aquellas que han alcanzado una general aquiescencia en el plano teórico, siendo por otra parte bastante problemática su traslación al terreno de los hechos concretos. Entre estas ideas, la concepción de que la realidad es un constructo, es decir, una elaboración socialmente establecida, constituye uno de esos casos con ribetes sorprendentes desde varios puntos de vista.






