Ella en la otra orilla
Hay una mística que nos hace pensar a los occidentales que todo en la vida japonesa es zen, pulcro, minimalista. Muchos japoneses, sin embargo, viven vidas en general poco atractivas, insatisfactorias, con relaciones personales complicadas. Ya les he ido contando muchos de los rasgos de lo que me parece que no funciona en esta sociedad y que yo he tenido oportunidad de ir discerniendo, con frustración y sorpresa, durante mis años en Tokio. Me da la impresión de que mis crónicas hablan más de esto, lo que no me gusta, que de lo mucho que sí lo hace. Ella en la otra orilla, la novela de Mituyso Kakuta, es tal vez el mejor reflejo que he encontrado de esa forma de vida que yo creo tanto define a Japón y tan poco imaginamos desde fuera. Mucho más real que la que muchos se forman a partir de estereotipos, fotografías de jardines de piedra japoneses y películas de Ozu.






