Cataluña, ¿la guerra que viene?
Hace unas semanas, volví a ver El mundo en guerra (The World at War), la serie documental sobre la Segunda Guerra Mundial estrenada por la televisión británica en 1973. Producida por Jeremy Isaacs, escrita y coproducida por Peter Batty y narrada por Lawrence Olivier, la serie consta de veintiséis episodios de casi una hora que abordan las distintas facetas del conflicto. Entre otros, participan Albert Speer, Traudl Junge (secretaria de Hitler), Karl Dönitz, Lord Mountbatten, Anthony Eden, Paul Tibbets (el piloto del B-29 que arrojó la bomba atómica sobre Hiroshima) y Arthur Harris (mariscal de la RAF). Sus testimonios nunca producen indiferencia. Es imposible no conmoverse y horrorizarse con el sufrimiento desencadenado por las ambiciones políticas y territoriales de la Alemania nazi, la Italia fascista y el imperialismo japonés. Su papel como principales responsables de una guerra que se cobró sesenta millones de vidas no exime a sus adversarios de haber adoptado tácticas crueles para derrotarlos, como los bombardeos nocturnos de las ciudades alemanas, donde perecerían miles de civiles abrasados por el fósforo.








