De la estupidez (y III)
Como bien saben, porque es una de las frases más famosas que se atribuyen a Albert Einstein, el célebre padre de la relatividad sostenía que «sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana». Acuérdense de que el dictamen se completaba con una duda: «Y no estoy tan seguro de la primera». Hay otras muchas locuciones parecidas, no sólo en el fondo, sino hasta en su misma formulación. Al fin y al cabo, si nos remontamos a las fuentes de nuestra cultura, tendríamos que señalar que ya el propio texto bíblico advertía: «Stultorum infinitus est numerus», es decir, «infinito es el número de necios». Alejandro Dumas (hijo) sintetizaba en una sola frase una actitud ante la estupidez que guarda grandes semejanzas con los planteamientos que vimos del historiador italiano Carlo Maria Cipolla: «Prefiero los malvados a los imbéciles, porque aquellos descansan».






