
De la tibieza
Autor de obras que sus editores denominan «novelas de no ficción», Emmanuel Carrère parece haber optado por escribir libros a medio camino entre el periodismo «íntimo» y la investigación sobre un «tema» general o particular. Son obras escritas en primera persona cuyo protagonista es el autor, aunque a veces no lo parezca, como es el caso de El adversario, crónica indagatoria acerca del insólito asesino Jean-Claude Romand, y de Limónov, biografía de un personaje con cuya peripecia, tan estrambótica como real, Carrère llega a identificarse igual que si se tratase de una novela. Para el presente relato, este escritor que ha hecho carrera como guionista en Francia, nacido en París en 1957, ha ensamblado dos elementos narrativos: uno biográfico, su período de creyente comentador del Evangelio de san Juan; y otro hagiográfico: las figuras del converso Pablo y de su discípulo Lucas.








